Motagua tiró de oficio, garra y dramatismo puro para sellar su boleto a los cuartos de final de la Copa Centroamericana de la Concacaf.
El Ciclón Azul firmó un electrizante empate 1-1 frente al CSD Municipal en el mítico Estadio El Trébol, un resultado de oro puro que le permitió al vigente campeón hondureño amarrar su clasificación en la tabla de posiciones y mantenerse firme en la lucha por el trono del istmo.
El Azul saltó al césped con aplomo y personalidad desde el pitazo inicial. Con el conocimiento de que el empate le daba el boleto a la siguiente ronda, la escuadra hondureña tomó el control del esférico y dominó las acciones en los primeros siete minutos del choque.
La tensión del partido no tardó en aparecer: al minuto 9', el réferi costarricense Ugalde le perdonó la tarjeta amarilla a Cristopher Meléndez tras una fuerte entrada. Municipal intentó sacudirse la presión y al 11' lanzó su primer aviso serio con un zurdazo de Archila que pasó besando el poste izquierdo del arquero Luis Ortiz.
El dramatismo aumentó al minuto 13' cuando el propio Meléndez, en su intento por despejar un balón aéreo, terminó estrellando el esférico en el travesaño de su propio marco, salvándose Motagua de un insólito autogol.
Con el pasar de los minutos, el guardameta Luis Ortiz comenzó a hacerse figura adueñándose del aire al 23'. Tres minutos después, al 26', se encendió la polémica en el área azul cuando Ortiz salió a despejar con los puños e impactó el rostro del atacante Alejandro Cabeza; pese a los fervientes reclamos del banquillo local, el árbitro determinó que no existía infracción penal.
Municipal dejó ir su oportunidad más clara al minuto 32', cuando Yúnior Pérez se encontró con un balón completamente solo frente al marco, pero envió su testazo por encima del travesaño.
La respuesta del campeón hondureño fue fulminante: al minuto 35', Cristopher Meléndez se reivindicó filtrando una tremenda habilitación entre líneas para el charrúa Rodrigo de Olivera, quien controló y liquidó con frialdad al arquero guatemalteco para mandar el balón al fondo de la red y firmar el 0-1 parcial.
El complemento deparó emociones al límite en el Estadio El Trébol. Tras marcharse al descanso con la ventaja mínima obtenida en la primera parte, el Ciclón Azul saltó a la segunda mitad dispuesto a sostener el resultado frente a un CSD Municipal urgido que volcó todas sus naves al ataque en busca del milagro.
El equipo local reanudó las acciones metiendo presión y probando de media distancia al marco hondureño. Al minuto 52', el guardameta Luis Ortiz volvió a vestirse de héroe al controlar con mucha seguridad un peligroso remate del "Caballo" Morales.
El clima de tensión en las graderías chapinas comenzó a jugar en contra del conjunto escarlata; al 56', la afición guatemalteca arremetió con el coro "Fuera Cabezas, fuera Cabezas" recriminando el accionar de su propio futbolista.
Pese al ambiente hostil, Municipal mantuvo el asedio y al 59' rozó la igualdad cuando Cristian Hernández encontró una pelota suelta en el área y sacó un potente disparo que se marchó apenas por encima de la cabaña azul.
La insistencia del cuadro de casa finalmente encontró premio al minuto 74'. Tras una jugada desordenada en el área chica del mimado, Erik López cazó un rebote en el corazón del área y mandó el balón al fondo de las redes para colocar el 1-1 en el marcador, encendiendo las alarmas en el banquillo motagüense, ya que un gol más de los locales significaba la eliminación directa.
La respuesta defensiva del campeón catracho fue agónica; al minuto 81', la zaga azul se lució con una intervención providencial del 'Búho', quien llegó sobre la línea de fondo para barrerse y sacar la pelota del área cuando un atacante rojo se alistaba a empujar el gol de la remontada.
Con el pitazo final decretando el empate 1-1, el FC Motagua amarró de forma agónica su boleto a los cuartos de final de la Copa Centroamericana de la Concacaf, igualando en la tabla de posiciones con el Sport Cartaginés para sellar su pase a la siguiente ronda internacional.
