El escándalo que mantiene en vilo al Real Madrid ha dado un giro dramático tras la aparición pública de Federico Valverde. El capitán merengue, mediante un extenso y honesto comunicado en sus redes sociales, ha decidido dar su versión de los hechos tras el altercado con Aurélien Tchouaméni.
En un mensaje cargado de frustración por la eliminación en Champions y la falta de títulos esta temporada, el uruguayo fue contundente al negar que se hayan "cagado a piñas", asegurando que el golpe que sufrió en la frente y que lo mantendrá fuera de las canchas por casi dos semanas fue un accidente producto de un desencuentro donde terminó chocando contra una mesa.
Sin embargo, lo que más ha sacudido las estructuras del club blanco no es la aclaración del incidente, sino el dardo envenenado que lanzó contra su propio entorno. Valverde no se guardó nada al afirmar que "evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento", sugiriendo que la filtración detallada de la pelea a la prensa fue una traición interna.
Para el capitán, el incidente se magnificó por la crisis deportiva que atraviesa el club y por la intención de terceros de difamar su imagen en un momento donde la frustración y el cansancio de la plantilla han llegado al límite.
"En ningún momento mi compañero me golpeó, ni yo lo golpeé a él, aunque entiendo que para muchos de ustedes es más fácil creer que nos dimos una paliza mutua o que fue intencional, pero eso no sucedió", escribió.
"Lo siento. Lo siento de verdad porque esta situación me duele, y el momento que estamos atravesando me duele. El Madrid es una de las cosas más importantes en mi vida y no puedo ser indiferente", agregó.
Valverde reconoció que el miércoles tuvo un incidente "con un compañero de equipo" (Tchouaméni) como resultado de una jugada durante el entrenamiento donde la fatiga de la competición "y la frustración hacen que todo se sienta más grande".
Para el jugador uruguayo, en una situación normal "estas cosas pueden pasar" y se solucionan sin hacerse públicas entre los mismos futbolistas.
"Obviamente, hay alguien detrás de todo esto que se apresuró a difundir la historia, combinado con una temporada sin títulos donde el Madrid siempre está bajo los focos y todo se magnifica", apuntó.
Después, continúa con su narración, desveló que tuvo otro desacuerdo con el mismo jugador este mismo jueves y durante la discusión golpeó "accidentalmente una mesa" causándose un pequeño corte en la frente "que requirió una visita rutinaria al hospital".
"Siento que mi enojo por la situación, mi frustración al ver a algunos de nosotros llegando al final de la temporada corriendo con nuestras últimas fuerzas y emocionalmente exhaustos, me llevó al límite de discutir con un compañero de equipo", manifestó.
"El resultado es una acumulación de cosas que terminó en una pelea sin sentido, dañando mi imagen y dejando espacio para que la gente invente, calumnie y exagere un accidente. No tengo duda de que cualquier fricción que podamos tener fuera del campo desaparece una vez dentro del estadio, y si tengo que defenderlo allí, seré el primero en hacerlo", añadió.
Además, indicó que no quería hablar hasta final de temporada y aseguró que después de caer eliminado por el Bayern Múnich en la Liga de Campeones se guardó su "enojo y resentimiento" para él mismo.
"Hemos desperdiciado otro año y no estaba aquí para hacer publicaciones en redes sociales cuando la única cara que necesitaba mostrar era en el campo, y siento que lo hice. Por eso me duele y me entristece más pasar por esta situación, que me impide jugar el próximo partido debido a decisiones médicas, porque siempre he ido hasta el final, a través de cada consecuencia, y me duele más que a nadie no poder hacerlo".
Por último, manifestó estar a disposición del club y de sus compañeros "para cooperar con cualquier decisión que consideren necesaria".
