En el fútbol se han dado muchos casos de familiares que juegan para un mismo país, no obstante hay ocasiones donde hermanos han defendido naciones diferentes.
El último es el de los mellizos Funes Mori, ambos debutaron con la selección de Argentina, pero uno decidió vestir otros colores.
Ramiro, quien defensa, sigue siendo elegible para la albiceleste, mientras que Rogelio acaba de debutar con México y ya suma goles oficiales.

La FIFA ha sido más permisiva en cuanto al tema de naturalización, lo que ha permitido que varios jugadores puedan defender los colores de una nación que no es la suya.
Otro caso es el de los hermanos Thiago y Rafinha Alcántara, hijos del campeón mundial con Brasil, Mazinho. Ambos juegan de mediocampistas y se formaron en el Barcelona pero el mayor, Thiago, defiende los colores de España.

Rafinha Alcántara, se decantó por el país de su padre e incluso ganó una medalla de oro en Juegos Olímpicos con la canarinha.
Uno de los más sonados es el de los hermanos Boateng, los dos nacieron en Alemania, ambos jugaron en categorías inferiores de ese país.

Sin embargo el destino los separó y Prince decidió representar el país de sus padres, Ghana. El mayor, optó por jugar con los teutones. El azar los enfrentó en dos mundiales, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
Otra ejemplo es el de los hermanos Pogba, quienes nacieron en Guinea. Florentin y Mathías jugaron para el país africano, mientras que Paul fue hasta campeón del mundo con Francia.

Un caso similar es el de Steven Mandanda, el meta del Marsella fue parte del plantel francés que se coronó en Rusia. Sin embargo, sus hermanos Parfait y Riffi juegan para el Congo, nación africana.

Granit y Taulant Xhaka nacieron en Suiza siendo hijos de inmigrantes albaneses, pero decidieron tomar rumbos separados en el fútbol.
Suiza encontró a su capitán en Granit Xhaka, estrella del Arsenal inglés. Taulant por su parte decidió jugar por Albania y limita en el Basel. En la Eurocopa 2016 se enfrentaron con sus respectivas naciones.

