Lo que pintaba como una cómoda victoria ante Noruega (2-1) en la UEFA Nations League terminó desatando un terremoto interno que hoy tiene a todo el país luso en vilo, luego de que la gran estrella histórica del equipo, Cristiano Ronaldo, protagonizara un episodio de tensión máxima con el seleccionador Jorge Jesus.
Hace apenas una semana, el capitán portugués e insignia del Al-Nassr declaraba públicamente que su único objetivo era ayudar a la selección sin importar si le tocaba jugar o no, afirmando que el honor de vestir la camiseta lusa estaba por encima de todo. Sin embargo, la realidad golpeó con fuerza.
Tras recibir duras críticas por su falta de eficacia ofensiva en el duelo frente a Gales (1-0), el panorama dio un giro drástico en el compromiso ante Noruega.
Por decisión técnica de Jorge Jesus, CR7 se quedó en el banquillo durante todo el partido, una situación que no se vivía desde hace 18 años y que enfureció profundamente al dorsal 7.
"Le dije antes del partido: "No te voy a poner de titular, pero te haré entrar como suplente". Así es el fútbol... no había justificación para cambiar al delantero, sabiendo que tenemos un partido en Dinamarca y que él podría ser la primera opción", señaló Jesus, aunque reconoció que no se percató del grado de molestia de su estrella.
La tensión escaló este mismo martes durante la concentración de la selección en la ciudad sueca de Malmö (fronteriza con Copenhague).
Tras pisar el césped del estadio Eleda apenas media hora antes de iniciar la práctica, Cristiano Ronaldo mantuvo una breve charla con Jorge Jesus y decidió abandonar el entrenamiento, regresando al hotel para realizar trabajos en el gimnasio.
Mientras la Federación Portuguesa intentó apagar el fuego justificando que las instalaciones del Malmö no contaban con el equipo necesario para el entrenamiento individual del atacante, la prensa internacional y local no tardó en destapar el verdadero trasfondo de la polémica.
La magnitud del problema obligó a las más altas esferas del fútbol portugués a tomar cartas en el asunto de manera inmediata. Ante la crisis generada, el presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), Pedro Proença, modificó drásticamente sus planes.
Proença canceló su viaje previsto para este miércoles a las Islas Azores, donde asistiría al partido de la selección sub-21 ante Gibraltar en busca de la clasificación a la Eurocopa.
Y se dirige de urgencia a Copenhague y Malmö para sostener una reunión tripartita de emergencia con Jorge Jesus y Cristiano Ronaldo, según reportó la cadena francesa Foot Mercato.
