El choque de preparación entre Estados Unidos y Chile terminó con la temperatura al máximo. La victoria por 4-2 del conjunto norteamericano quedó en segundo plano tras un tenso cierre en St. Louis.
La jugada que desató la gresca
El conflicto estalló justo después del gol de Mathis Albert, el cual selló el 4-2 definitivo en el tiempo de compensación. Con el balón bajo control en el suelo, el portero estadounidense Brian Schwake recibió una patada por parte del chileno Leandro Hernández.
Ese gesto encendió de inmediato a la plantilla local. Jugadores de ambos banquillos saltaron a la cancha y se generó un multitudinario intercambio de empujones y reclamos. Entre los más activos en la defensa del guardameta destacó el central Chris Richards.
La reacción de Pochettino
A pesar de los ánimos caldeados, el árbitro principal controló la situación sin mostrar tarjetas rojas. Únicamente amonestó a Chris Richards y a Leandro Hernández para dar por concluido el encuentro.
El entrenador del conjunto de las barras y las estrellas, Mauricio Pochettino, ingresó al campo para calmar a sus futbolistas. En la rueda de prensa posterior calificó lo ocurrido como "increíble", argumentando que el incidente reflejó el carácter, la unión y la defensa mutua del vestuario.
