El fútbol mundial vive momentos de máxima tensión. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, lanzó un ultimátum a las 211 federaciones miembro. Tienen hasta el 19 de septiembre para respaldar su polémico plan de privatización parcial. De lo contrario, perderán millonarias sumas de dinero.
La propuesta: privatizar para recaudar miles de millones
Infantino busca crear una filial comercial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE). Esta entidad gestionará los derechos de torneos como la Copa del Mundo.
- Venta a privados: La propuesta contempla vender el 20% de la empresa a inversores externos. El grupo estaría liderado por Thrive Capital, fondo de Joshua Kushner.
- Financiamiento récord: El proyecto busca generar un paquete de 10.000 millones de dólares para repartir entre los países afiliados a partir de 2027.
El "chantaje" de los 40 millones de dólares
En una carta dirigida a todos los presidentes de las federaciones, Infantino dejó clara la condición. Cada país que apoye el proyecto podrá recibir hasta 40 millones de dólares.
Sin embargo, quienes rechacen la propuesta solo obtendrán una fracción de ese presupuesto. En la misiva, Infantino fue contundente:
"Es mi deber presentar estas oportunidades únicas. Si prefieren mantener el statu quo y rechazar la propuesta, solo contaremos con el plan básico previo".
Furia en la UEFA y amenaza de boicot
La medida desató una ola de indignación en el fútbol europeo y continental. La UEFA convocó a una reunión de emergencia y emitió un comunicado categórico:
"Esto cruza una línea que jamás se debió cruzar. La Copa del Mundo no está a la venta".
Organizaciones en Europa y la CONCACAF han calificado la oferta de Infantino como una presión inaceptable. Incluso, varios directivos ya evalúan un posible boicot a los próximos torneos si la FIFA concreta la medida. El plazo vence en septiembre y la fractura en el fútbol mundial parece inevitable.
