El Inter Miami de Lionel Messi voló este sábado a su primera final de la MLS Cup tras arrollar 5-1 al New York City en el Chase Stadium de Fort Lauderdale con triplete de Tadeo Allende y sendos goles de Telasco Segovia y Mateo Silvetti, de nuevo titular, con Luis Suárez en el banquillo.
Por primera vez en sus seis años de historia, el Inter Miami se jugará la final de la MLS Cup. Lo hará el próximo 6 de diciembre en el Chase Stadium ante el mejor de la serie entre Vancouver y San Diego.
Con el tenista español Carlos Alcaraz en el estadio, el Inter Miami de Javier Mascherano ofreció un recital de fútbol, con una asistencia espectacular de tacón de Jordi Alba para el 4-1 de Segovia.
Alba y Sergio Busquets, que colgarán las botas al acabar esta temporada, tienen una oportunidad inmejorable para dejar el fútbol colocando otro trofeo en sus ya repletas vitrinas.
Encaró el partido con carácter el New York City, capaz de quitar el balón al Inter Miami y de asentarse en campo rival, pero el equipo de Mascherano golpeó en su primera oportunidad y terminó ganando y divirtiendo a su público.
Fue suficiente un pase largo de Busquets, mal gestionado por el defensa del NYC Raúl Gustavo, para que Allende rompiera la igualdad en el minuto 14 con un potente disparo al bote pronto de pierna derecha que fulminó al meta internacional estadounidense Matt Freese.
Fue un golpe psicológico para el New York City. El nerviosismo se notó cuando Morález, amonestado por una falta, encaró a Messi dando comienzo a una tángana.
A los pocos segundos de reanudarse el partido, el Inter Miami consiguió el 2-0. En el 22, Jordi Alba colgó un perfecto centro en el corazón del área, donde Allende se adelantó a su rival y superó a Freese con un espectacular cabezazo para celebrar su séptimo gol en lo que va de estos 'playoffs'.
En el momento más complicado, el New York City tuvo el mérito de seguir mentalmente en el partido. Y tuvo premio. En el 37, una jugada a balón parado llevó al 1-2 anotado de cabeza por Justin Haak tras un centro de Morález.
New York City tuvo opciones para cambiar la historia del partido en la segunda mitad, cuando el Inter Miami encadenó una larga serie de fallos en salida de balón, pero le faltó pegada.
La mejor oportunidad la tuvo Joaquín Fernández en el 66, pero se topó con una gran parada de Ríos. Pocos segundos después, el Inter Miami aprovechó un contragolpe para anotar el 3-1.
Fue una combinación entre rosarinos. Messi liberó a Silvetti, quien definió con un derechazo cruzado para el 3-1.
New York no tuvo fuerzas para reaccionar. Y en el 82 recibió el 4-1 con una espectacular triangulación entre Segovia, saltado al campo poco antes, y Jordi Alba. El exbarcelonista le devolvió el esférico de tacón dentro del área para que el venezolano sentenciara el choque.
Hubo tiempo para otra alegría para la afición local. En el 88, Allende completó su noche de ensueño con su triplete personal.
