La ciudad de Rosario escribió una página dorada en la historia del fútbol al rendirle un multitudinario y conmovedor homenaje a su hijo pródigo, Lionel Messi. En un marco cargado de nostalgia y emoción por los eventos que marcan el tramo final de su legendaria carrera, la cuna del astro argentino se paralizó por completo para expresar su gratitud eterna al capitán campeón del mundo.
Las calles rosarinas y los puntos más icónicos de la ciudad se vistieron con murales, luces y banderas con el icónico número 10. Desde el barrio La Bajada, donde dio sus primeros pasos, hasta el Estadio Marcelo Bielsa de Newell’s Old Boys, el ambiente se transformó en una auténtica fiesta popular dedicada al futbolista que llevó el nombre de Rosario a lo más alto del deporte global.
Un reconocimiento de Rosario a la leyenda de Lionel Messi
El acto central contó con la presencia de figuras emblemáticas del fútbol sudamericano, compañeros de mil batallas y personalidades del deporte que acompañaron a la Pulga en un evento repleto de momentos memorables. Durante la ceremonia, las autoridades locales y representantes de la comunidad le entregaron distinciones especiales que inmortalizan su legado en la ciudad.
Visualmente emocionado, Messi agradeció el cariño incondicional de los hinchas que colmaron las tribunas y los alrededores, recordando sus inicios y el vínculo indestructible que mantiene con su tierra natal a pesar de sus años en la élite europea y mundial.
Un legado inmortal en el fútbol mundial
Este tributo no solo celebró las ocho coronas del Balón de Oro y el histórico título en Catar 2022, sino también la sencillez y el arraigo de un deportista que jamás olvidó sus raíces. Rosario dejó en claro que, sin importar dónde haya brillado en el planeta, el hogar de la leyenda siempre estará en sus calles.
