Máxima tensión en el Estadio Nacional. El Olimpia rozaba el segundo tanto de la noche que ampliaba la ventaja ante el Cartaginés en las semifinales de vuelta de la Copa Centroamericana. Sin embargo, una larga revisión del VAR cambió drásticamente el panorama del encuentro.
Confusión en el campo y minutos de suspenso
Sobre el minuto 22-26 del compromiso, Kevin Güity mandó un centro al área desde la banda. Tras una serie de rebotes, el balón llegó a los pies de Emanuel Hernández que sin dudar envió un remate0 cruzado y desató la locura: el conjunto merengue celebraba el 2-0 parcial que colocaba el 2-1 en el global.
El silbante dominicano Adonis Carrasco detuvo las acciones de inmediato. En primera instancia, señaló un supuesto fuera de lugar que dejó helados a los protagonistas y a la tribuna. La incertidumbre se apoderó del recinto mientras el central atendía el llamado del monitor para examinar la jugada.
La decisión final que anuló la anotación
Tras varios minutos de suspenso con imágenes desde distintos ángulos, el árbitro rectificó su apreciación inicial sobre la posición adelantada. La tecnología descubrió una mano en la jugada previa por parte del ataque olimpista. Las cámaras mostraron que el contacto resultó totalmente incidental y sin intención de controlar el esférico de forma deliberada.
Pese a la involuntariedad de la acción, el reglamento obligó al cuerpo arbitral a invalidar la anotación. Con este giro, el marcador mantiene la ventaja mínima de 1-0 para los albos y deja la serie abierta en la antesala de la gran final.
