El duelo de titanes entre Francia y España por las semifinales del Mundial acaba de vivir su momento más dramático y controversial. El partido se encontraba en un punto de máxima tensión física cuando una jugada individual cambió el rumbo del encuentro de manera definitiva. Por lo tanto, todas las miradas del planeta fútbol se centraron en la figura del árbitro salvadoreño Iván Barton, encargado de impartir justicia en este electrizante choque.
De hecho, la acción que encendió la polémica comenzó en los pies de la joven estrella española, Lamine Yamal.
La jugada de la discordia: Falta sobre Yamal
El extremo del Barcelona encaró a la defensa francesa con su velocidad habitual. Sin embargo, al ingresar al área, fue derribado tras un fuerte contacto por parte de la zaga gala. De inmediato, los jugadores españoles corrieron a rodear al réferi para exigir la pena máxima.
Tras unos segundos de extrema incertidumbre, el árbitro principal Iván Barton no dudó en señalar el manchón penal. Por su parte, el VAR revisó la jugada rápidamente y terminó confirmando la decisión del colegiado centroamericano. Por consiguiente, el banquillo de Francia estalló en protestas debido a la rigurosidad de la sanción.
Oyarzabal no perdonó desde los once metros
Con la presión de todo un país sobre sus hombros, Mikel Oyarzabal asumió la responsabilidad de ejecutar el cobro. El delantero de la Real Sociedad mantuvo la calma en un escenario totalmente hostil. Por el contrario a lo que esperaban los fanáticos franceses, el atacante definió con una frialdad asombrosa para vencer al guardameta rival.
De este modo, España logró romper el muro defensivo de Francia gracias a esta discutida jugada. En conclusión, la decisión de Iván Barton y la posterior definición de Oyarzabal han dejado la semifinal al rojo vivo en un partido que promete un cierre no apto para cardíacos.
