El FC Barcelona de Hansi Flick volvió a demostrar su combatividad y que es un equipo que nunca se rinde tras la emocionante serie ante el Inter del Milán en las semifinales de la Champions League.
Se sobrepuso a las adversidades y llegó a remontar un partido que parecía tener perdido. Vio a un paso la clasificación a la final de Liga de Campeones, pero terminó sucumbiendo ante el conjunto italiano.
Luego de la dura eliminación del conjunto Azulgrana, el presidente del club, Joan Laporta no pudo ocultar su molestia al término del partido y en su recorrido desde el palco rumbo a la salida del estadio San Siro.
"El presidente culé, más serio que nunca tras la derrota", lo tituló el Chiringuito de España.
Ahora el Barcelona no tendrá mucho tiempo para lamentarse. Tras ganar la Copa del Rey, buscará el doblete nacional y en LaLiga recibe el domingo al Real Madrid, segundo a cuatro puntos.