La tensión de los octavos de final ya se respira a flor de piel. En la víspera del crucial enfrentamiento de eliminación directa en el Coloso de Santa Úrsula, el director técnico de 52 años, Thomas Tuchel, compareció ante los medios con un discurso que combinó una profunda admiración por el entorno mexicano con un frío y milimétrico análisis táctico de su rival.
El estratega alemán dejó claro que su plantel no llegará a ciegas y que tienen perfectamente estudiados los movimientos del conjunto tricolor.
El plan táctico: Sobrevivir a la tormenta inicial
Tuchel fue muy honesto al predecir cómo se desarrollarán las acciones en los primeros instantes del cotejo, reconociendo que jugar en territorio mexicano implica un desgaste mental y físico inmediato.
"Para nosotros los primeros 15 o 20 minutos serán difíciles. México empieza impetuoso en su territorio. Lo superaremos y después estaremos mejor", adelantó con seguridad el timonel.
Lejos de demeritar al rival, el entrenador demostró respeto por el nivel actual de la escuadra azteca, desmenuzando sus principales virtudes sobre la cancha: "Sabemos todo de México; está entre los 10 del ránking mundial, con buenos resultados en los últimos partidos. Ellos van modificando, aplican presión, dejan libres a los carrileros, tienen mucha rotación y no son tímidos en jugadas a balón parado. Los respetamos, pero creemos en nosotros".
"Es más bonito de lo que esperaba": Fascinado con el Azteca
A pesar de la rivalidad deportiva, Tuchel se mostró maravillado desde el primer instante en que pisó suelo mundialista, destacando el misticismo que envuelve al partido de mañana.
- Un flechazo inmediato: "Es incluso más bonito de lo que esperaba. Te atrapa de inmediato; una vez que aterrizamos aquí y vimos el entusiasmo, las emociones y el compromiso de toda la gente con la Copa del Mundo, básicamente sentí enseguida que será un verdadero partido de Mundial".
- Un escenario con historia: El timonel no escatimó en adjetivos para el Coloso: "Estamos en un lugar icónico, un estadio icónico, un partido enorme, un partido crucial de eliminación directa contra México en el Azteca. Es simplemente un encuentro icónico y un gran escenario, y lo sentimos".
"Por supuesto que mañana apoyarán a su equipo local, eso es absolutamente normal", añadió respecto al papel que jugará la afición mexicana en las tribunas.
Cero excusas y listos para la batalla
Al ser cuestionado sobre el ambiente y el entorno extra cancha, el estratega cortó de tajo cualquier intento de polémica, elogiando la seguridad del hotel y el trato de la gente local, remarcando que sus jugadores ya se encuentran adaptados tras entrenar en instalaciones de primer nivel.
"Tenemos seguridad en torno al hotel; esperamos dormir bien. No quiero hablar de problemas que no existen. Solo he sentido respeto, muestras de afecto. Nosotros respetamos a nuestro contrincante y esperamos que nos traten con respeto como hasta ahora", concluyó.
Con la estrategia trazada y la mente fría, el técnico cerró la conferencia con una advertencia que adelanta un choque de poder a poder: "Nos encargaremos de lo que tengamos que encargarnos, necesitamos una actuación sólida y creo que la tendremos".
