Denis Meléndez, mediocampista del Motagua, se convirtió en el protagonista negativo de la jornada al salir expulsado tras una agresión directa contra la figura del Olimpia, Edwin Rodríguez, dejando a su equipo en inferioridad numérica en un momento crítico del encuentro.
La jugada ocurrió en una disputa de balón donde Edwin Rodríguez intentaba controlar el esférico. En un intento por frenarlo, Meléndez impactó de forma violenta el rostro del jugador olimpista. La gravedad de la acción fue evidente de inmediato, ya que Rodríguez comenzó a sangrar profusamente por la nariz.
"Se equivoca Denis, va con el antebrazo directo al rostro. Sí, no hay nada que discutir. Una irresponsabilidad me parece a mí", sentenciaron los analistas durante la transmisión oficial al observar la repetición de la jugada.
Los comentaristas subrayaron que el jugador de las Águilas se olvidó por completo del balón para propinar el golpe: "Es una agresión ahí contra el jugador del Olimpia".
Uno de los puntos más debatidos fue la reacción del árbitro central, Said Martínez. Inicialmente, el silbante parecía tener la tarjeta amarilla en la mano para amonestar a Meléndez. Sin embargo, tras observar las consecuencias físicas en el rostro de Edwin Rodríguez, cambió su determinación.
"Aprecio que viendo lo grave tal vez del impacto cambia de idea Said... viendo la sangre, viendo el impacto pudo haber reconsiderado", explicaron en la narración. Finalmente, Martínez mostró la tarjeta roja directa, confirmando la expulsión ante los reclamos desesperados de los jugadores del Motagua, encabezados por su capitán Hugo Meléndez.
Desde el banquillo, el técnico Javier López intentó intervenir solicitando una revisión de la jugada y dando señales a Denis Meléndez para que no abandonara el campo inmediatamente. No obstante, la decisión de Said Martínez fue irrevocable.
La valoración técnica de la jugada no dejó lugar a dudas sobre la falta de control del jugador azul: "Rodríguez quiere frenarlo evidentemente, Denis va con el golpe al rostro, una conducta violenta... va más allá de una entrada temeraria. Es que se olvida de la pelota".
Con esta expulsión, el esquema de Motagua sufrió un golpe devastador, obligando al equipo a replegarse y encarar el resto del clásico con un hombre menos en la cancha.
