Lo que fue diseñado para ser una joya del fútbol centroamericano hoy luce como un terreno baldío por el notable maltrato en la renovada grama híbrida del coloso sampedrano..
Las imágenes aéreas captadas recientemente revelan una realidad dolorosa: la grama híbrida del Estadio Francisco Morazán ha sido destrozada tras la realización de un evento musical masivo.
Instalada con el objetivo de elevar el rendimiento de nuestros jugadores y ofrecer un espectáculo de primer nivel en la zona norte del país, esta cancha representó una inversión millonaria.
Sin embargo, la falta de previsión y el descuido de las autoridades han permitido que el esfuerzo económico y técnico se pierda en cuestión de horas.
Las imágenes muestran franjas de césped completamente quemadas, amarillentas y desgastadas, evidenciando que no se tomaron las medidas mínimas para proteger la superficie durante el montaje del escenario y la asistencia del público.
Lo que debía mantenerse como una de las mejores canchas del fútbol nacional fue tratado con irresponsabilidad, dejando el terreno de juego en condiciones deplorables para la práctica profesional.
Esta situación ha representado una falta de respeto total a la afición que esperaba ver su estadio en óptimas condiciones y que a través de las redes sociales ha generado un sinfín de comentarios negativos.
Al catalogar de inaceptable que infraestructuras de este costo y tecnología sean sacrificadas por beneficios temporales de eventos ajenos al deporte, sin garantizar su mantenimiento posterior.

