Instantes después del empate 1-1 entre Marathón y Real España en el Estadio Yankel Rosenthal, la tensión del derbi se trasladó al plano dirigencial. La decisión del árbitro Said Martínez tras la expulsión del lateral panameño Daniel Aparicio provocó un fuerte malestar en la cúpula aurinegra.
El presidente de la Máquina, Elías Burbara, encendió la polémica a través de su cuenta personal de X al arremeter directamente contra el criterio referil. El máximo directivo aurinegro no ocultó su enorme enojo por la tarjeta roja mostrada a su jugador al minuto 41 del primer tiempo.
Burbara cuestionó con dureza la rigurosidad del juez central y afirmó que una sanción de ese tipo terminó rompiendo por completo el equilibrio en la cancha. En su publicación en redes sociales, el dirigente dejó clara su postura: “Es increíble cómo una expulsión tan rigurosa te cambia todo el partido. Esos fallos terminan arruinando el espectáculo para la afición”.
Con estas palabras, el presidente aurinegro remarcó que la decisión condicionó en exceso el planteamiento del equipo catedrático durante más de la mitad del clásico.
A pesar de la controversia y del enfado de su junta directiva, la escuadra aurinegra logró reaccionar en el segundo tiempo jugando con diez futbolistas. Un soberbio golazo de zurda de Darixon Vuelto le permitió rescatar un valioso punto en la cueva del Monstruo Verde y sellar la igualdad definitiva en San Pedro Sula.
