La destrucción temporal de la superficie del Estadio Francisco Morazán de San Pedro Sula, provocada tras la realización de un masivo concierto y el posterior desmontaje de sus estructuras, ha obligado a poner manos a la obra de inmediato.
En las primeras imágenes difundidas sobre el proceso de recuperación del tradicional coloso sampedrano, se observa que la medida inicial adoptada para arrancar con la restauración y reparación del engramillado ha sido la aplicación masiva de arena.
Este procedimiento forma parte de las primeras acciones agrónomas para nivelar, oxigenar y tratar de sanar la superficie híbrida, la cual sufrió daños considerables en un alto porcentaje de su extensión.

Cierre prolongado y la gran preocupación del Real España
Tal como ratificó la Municipalidad de San Pedro Sula, entidad propietaria del inmueble, el coloso permanecerá cerrado al público durante al menos un mes. Este lapso estricto se destinará por completo a intensas labores de agronomía para intentar devolverle la vida a un terreno de juego que hoy en día luce golpeado.
Esta obligada mudanza temporal genera profunda preocupación en la junta directiva y el cuerpo técnico del Real España, puesto que se enfrentan a un serio dilema logístico: el terreno alterno del Estadio Olímpico presenta deficiencias de conservación similares.
A ello se le suma un factor de riesgo externo sumamente latente: la amenaza climática predominante en la zona norte del país.
La temporada de lluvias intensas que azota constantemente a San Pedro Sula suele anegar con facilidad el rectángulo del Olímpico, convirtiendo la cancha en un terreno extremadamente pesado, lento y con un alto riesgo de provocar lesiones musculares o físicas en los futbolistas de cara a la recta crucial del torneo.
MIRÁ: Muestran cómo quedó la cancha del estadio Morazán tras concierto en San Pedro Sula
