El Motagua afrontará el clásico ante Real España con cuatro bajas de los futbolistas convocados a la concentración de la Selección de Honduras para duelos de eliminatorias.
Esta situación ha provocado un dilema en el técnico de los azules, Javier López que tendrá que buscar alternativas en su plantilla para suplir estas ausencias y obtener el segundo triunfo en el Torneo Apertura 2025-2026.
No obstante al ser consultado por esta situación, el español lejos de molestarse se mostró tranquilo con la decisión entendiendo la prioridad de la bicolor y felicitó a sus dirigidos por su llamado.
"Por lo menos en mi país y donde me he educado, la Selección va antes que cualquier interés de cualquier club. La Selección es el equipo de todos. Y si la selección nos convoca a cuatro jugadores, es una bendición, es un privilegio. Y ojalá como entrenador y el contexto en el que esté Motagua haga que la próxima vez no sean cuatro y sean ocho", expresó.
Tras esta declaración, López dejó en claro que esto lo siente como una bendición para el equipo y es un reflejo de un buen momento y podría llegar a motivar al resto de sus jugadores a mejorar su nivel.
"Estoy encantado de que convoquen jugadores de nuestro equipo a la selección, porque eso que indica que el equipo está bien, que los jugadores están bien, ellos se motivan, se motivan los que se quedan aquí. Tenemos una plantilla amplia, profunda, uno quiere tener siempre a todos sus mejores jugadores, pero también los jugadores se van dando cuenta".
y agregó, "Yo veo a varios jugadores en el equipo que yo ya me he acercado a ellos y ya les he dicho, mira, o yo soy muy burro o muy tonto, o tú en cuatro o cinco meses, si trabajas como vamos a trabajar, tienes que estar en la selección".
Para finalizar dejó en claro que su prioridad es mejorar al equipo y dotarlo de una identidad y que esta mejoría se vea reflejada en la identidad del equipo y el número de convocados.
"Como entrenador a un club, el primer gran objetivo que yo tengo es mejorar individualmente a cada uno de nuestros jugadores. Y que luego esa mejora la reflejen en el equipo. Es decir, el equipo tiene que tener un ADN, tiene que tener una identidad, principios, valores, responsabilidades, una forma de jugar que guste. Yo estoy aquí porque a los dueños del club les gustaba la forma que tenían de jugar Antigua y a mí me encanta y yo quiero trasladarla poco a poco".