La masiva barrida que dejó fuera a seis futbolistas del Club Olimpia Deportivo tras el fracaso en las triangulares apenas fue el inicio de una reestructuración que promete sacudir los cimientos del Rey de Copas.
Las oficinas de la directiva merengue arden, y el próximo gran expediente sobre la mesa tiene nombre y apellido de leyenda: Jerry Ricardo Bengtson Bodden.
El histórico goleador de la Liga Nacional ha finalizado su contrato con la institución alba y, aunque ambas partes muestran disposición para sentarse a negociar el futuro, la junta directiva ha establecido una firme condición para estampar la firma del veterano ariete.
Si el letal delantero de los goles con mascarilla desea continuar vistiendo la camiseta del León, tendrá que aceptar una considerable rebaja salarial, una medida estricta que forma parte del nuevo plan de austeridad y renovación de la plantilla.
En ese sentido, la contundente postura del Olimpia ha encendido las alarmas en el fútbol de estufa catracho, abriendo una ventana de oportunidad que otros clubes grandes y económicamente estables buscarán aprovechar su situación contractual.
Para Bengtson, la decisión no es sencilla. El atacante se encuentra siempre a las puertas de seguir haciendo historia en el balompié nacional tras convertirse en el máximo romperedes de la Liga Nacional.
uedarse en el Olimpia le garantiza estar en el ecosistema ideal para romper la marca, pero las exigencias económicas de la directiva complican el panorama. Las pláticas definitivas arrancarán en las próximas horas y el olimpismo se mantiene alerta.
