Jorge Álvarez vivió un semestre difícil al quedar al margen con Olimpia en el cierre del torneo llegando con lo justo a la final tras recuperarse de su lesión en un mano que lo dejó fuera de la fase final.
El mediocampista hondureño fue uno de los grandes protagonistas esta noche en la conquista del título 40 del Viejo León, pero la emoción se desbordó y no pudo contenerse al momento de dar su reacción.
Y es que Álvarez rompió en llanto cuando le consultaron sobre lo que sentía por haber conquistado su décimo título y cómo llegó con lo justo para este transcendental título ante un enconado rival.
"Muy contento y agradecido con Dios por estos momentos, creo que tenemos que valorarlos porque no se viven todos los días, no han sido días fáciles, pero gracias a Dios se nos dio un título más", comenzó diciendo Álvarez.
Agregó: "Me emocioné mucho porque no han sido días fáciles, y agradezco a Dios porque gracias a él estoy acá, a mi papá, mi esposa sin la ayudas de ellos no habría podido jugar hoy, el apoyo de mis amigos también fue importante".
