El caso que ha conmocionado al fútbol hondureño entra en su etapa más crítica.
Este miércoles 13 de mayo, el futbolista Julián Moisés Galo y otros 13 sospechosos capturados en una megaoperación policial, serán presentados ante los juzgados de Tegucigalpa para iniciar el proceso judicial que definirá su libertad o su permanencia tras las rejas.
Galo, exjugador del Real de Minas y actual ficha del INFOP, enfrenta acusaciones gravísimas. Según el Ministerio Público, el deportista habría utilizado su posición dentro del Registro Nacional de las Personas (RNP) para falsificar la muerte legal de Jesús Armando Chévez Cruz, alias "Chuy", un alto mando de la Pandilla 18.
Esta maniobra habría permitido que el peligroso cabecilla, procesado por asesinatos, desapareciera del radar de las autoridades bajo una defunción inexistente.
El informe preliminar vincula a los 14 detenidos con delitos de asociación para delinquir y asociación terrorista.
Durante los allanamientos simultáneos ejecutados el pasado lunes, las autoridades decomisaron indicios clave que, según la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), confirman los nexos de esta estructura con extorsiones y crímenes violentos en la capital.
Mientras Julián Galo sostiene su inocencia, el expediente presentado por la fiscalía busca demostrar que el campo de juego no fue el único lugar donde el futbolista realizó "jugadas" arriesgadas.
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