En medio del parón por las vacaciones de pretemporada en el Viejo Continente, el mediocampista hondureño Kervin Arriaga ha acaparado todas las miradas en el entorno del fútbol nacional.
El futbolista del Levante de la máxima categoría de España conmovió a todos al ser captado entrenando con el club que lo vio nacer como profesional: el histórico Platense.
Arriaga, quien viene de firmar una campaña fantástica en Europa donde fue pieza clave para que el conjunto granota rescatara la categoría en la exigente Liga española, demostró que la élite no le ha hecho perder el piso ni olvidar sus raíces en Puerto Cortés.
El volante de la Selección de Honduras se presentó a los entrenamientos del Tiburón con el único objetivo de no perder la forma física de cara a la exigente temporada que se le avecina en España. Sin embargo, el gran detalle que enamoró a la afición selacia fue su indumentaria.
Kervin no dudó en enfundarse la camiseta actual del Platense, portando con orgullo el dorsal número 33 y su apellido grabado en la espalda, dejando en claro el enorme sentido de pertenencia y el cariño que le guarda a la institución de la cual surgió.
"Arriaga demuestra que la verdadera grandeza no solo está en triunfar en Europa… también está en regresar a inspirar a los que vienen detrás", comentaron miembros del entorno del club porteño ante la sorpresiva visita.
Más allá del gran gesto de humildad, la presencia del jugador del Levante significó una inyección de adrenalina pura para el plantel del Platense.
Los futbolistas más jóvenes del equipo se mostraron sumamente motivados al tener la oportunidad de compartir terreno de juego, dinámicas y consejos con un legionario de élite que recorrió el mismo camino con el que ellos sueñan hoy en día.
Te puede interesar: Olimpia realiza anuncio sobre Romell Quioto y confirma su futuro
