El fútbol hondureño se ha visto sacudido por un escándalo de proporciones mayores. Lo que comenzó como una crítica deportiva tras la salida de "Chuy" Pérez del Platense, ha escalado a un enfrentamiento institucional sin precedentes.
El técnico hondureño Raúl Cáceres encendió la mecha al cuestionar públicamente la disciplina del jugador, insinuando problemas con el alcohol y una mentalidad "conformista" que ha desatado la furia en la cueva del Monstruo Verde.
"Si Pérez gusta puede ser jugador incluso de Selección por su forma de juego. Pero bueno, como es público lo que hemos escuchado, él incidió en muchas faltas de ese tipo acá.
Aquí fue multado, fue sancionado, se le llamó la atención de todas las sanciones y no ha entendido. Lo dije desde el minuto uno que él se fue y le pedí que aspirara a hacer cosas grandes, que aprendiera, iban a una institución de respeto y grande y no es que Platense no merece respeto, pero creo que por lo que él gana ahí debe ser más cuidadoso con lo que hace", dijo Cáceres en conferencia de prensa.
Respuesta del Marathón
La reacción del Marathón no se hizo esperar. El presidente verdolaga, Daniel Otero, salió en defensa de su futbolista con un mensaje cargado de veneno dirigido directamente al técnico escualo.
"Quién le pidió opinión al DT de Platense sobre ‘Chuy’ Pérez? Que se ocupe de lo suyo. Exigimos un pronunciamiento inmediato de la Comisión de Disciplina. Chuy cuenta con toda nuestra confianza y su compromiso con el Marathón es incuestionable", escribió a través de su cuenta personal de X.
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