El clásico moderno entre Olimpia y Real España sumó un nuevo capítulo de alta tensión arbitral tras una de las acciones más disputadas de la jornada. El delantero aurinegro Eddie Hernández cayó dentro del área en un disputado balón parado tras un leve contacto y sujeción con el volante merengue Jack Baptiste, lo que desató la controversia inmediata en la cancha y en las bancas.
Solicitud de FVS por parte de Eduardo Espinel y ratificación de Said Martínez
La jugada se originó en un centro enviado al área por Jhow Benavídez. Inicialmente, el central Said Martínez no dudó en señalar la pena máxima a favor de la 'Máquina'. Sin embargo, la tensión aumentó cuando el estratega merengue, Eduardo Espinel, solicitó la revisión de la acción a través del sistema de FVS (Football Video Support) mediante la tarjeta Verde.
Tras revisar detenidamente los distintos ángulos en el monitor, en los que se observaba el forcejeo y agarrón de Baptiste sobre la posición de Hernández con el balón ya en juego, Said Martínez mantuvo su decisión original y ratificó el penal. La sanción encendió un acalorado debate entre la afición y la prensa deportiva por la intensidad del contacto y una supuesta exageración o simulación por parte del atacante aurinegro.
Oportunidad desperdiciada para evitar la derrota y perder el invicto
Con la decisión confirmada, el propio Eddie Hernández tomó la responsabilidad de ejecutar el cobro frente al portero Edrick Menjívar en busca de igualar las cifras 2-2.
Sin embargo, el experimentado atacante erró su disparo al enviar el balón desviado por un costado del poste derecho. La falla dejó ir la posibilidad directa de rescatar el empate para la 'Máquina', con lo cual el equipo de San Pedro Sula terminó cediendo su invicto en el torneo y comprometiendo su posición en la cima de la tabla.
