Lo que debía ser una tarde de fútbol se ha convertido en una auténtica pesadilla para la afición del Real España. En un arranque de partido para el olvido, la Máquina ha quedado diezmada y contra las cuerdas tras una decisión arbitral que deja al equipo con solo 9 jugadores antes de llegar a la primera media hora de juego.
El reloj marcaba apenas el minuto 19 cuando el árbitro central no dudó en mostrar la tarjeta roja directa a Nixon Cruz. ¿El motivo? Un pisotón innecesario sobre el jugador del Marathón, Damin Ramírez, quien ya se encontraba en el suelo tras una falta previa.
A pesar de las protestas airadas del banquillo y de los jugadores aurinegros, la repetición fue implacable: hay contacto directo de Cruz sobre la humanidad de Ramírez, lo que el cuerpo arbitral calificó como juego brusco grave.
Pánico en las gradas
La situación es crítica. El Real España ya jugaba con uno menos tras la expulsión del defensor Afronit Tatum y ahora, con la expulsión de Cruz, el panorama para remontar el marcador parece una misión imposible.
