El Clásico Moderno entre Real España y Olimpia dejó mucho más que un marcador.
Más allá de la intensidad y el alto voltaje que se vivió en las gradas del Estadio Morazán, las cámaras captaron una realidad que pone en entredicho el mantenimiento de la joya de San Pedro Sula.
Un video de la transmisión oficial revela que el espectáculo se jugó sobre una superficie que está lejos de ser óptima para el fútbol de élite.
Al cumplirse la primera media hora de juego, con el León arriba 0-1, la periodista de campo Karla López encendió las alarmas. "La cancha se puede ver un poco seca, irregular y hasta floja", advirtió mientras las imágenes mostraban a un Edrick Menjívar midiendo cada paso para no falsear en un terreno que parecía "traicionero".
A pesar de ser una superficie híbrida relativamente nueva, el desgaste es evidente y la zozobra se apoderó de los técnicos ante posibles lesiones.
Batalla en el mediocampo En el fragmento se observa cómo figuras como José Mario Pinto y Edwin Rodríguez intentaban hilvanar juego, pero el bote errático del balón confirmaba los reportes: el Morazán necesita mantenimiento urgente.
El Real España, empujado por una buena entrada de su afición, intentó presionar la salida del Albo, pero la fluidez del encuentro se vio cortada por un césped que "renaba la pelota, obligando a un juego más físico y de choque.
El video es una prueba fehaciente de que el fútbol hondureño exige mejores condiciones. Mientras el Olimpia se llevaba los puntos bajo un esquema de seguridad extrema, la crítica se trasladó a las autoridades responsables del inmueble.
