El fútbol y sus caprichos han vuelto a sorprender a propios y extraños con el caso de Hernán Tota Medina. Tras vivir el capítulo más amargo de su trayectoria profesional al perder la categoría con el Victoria en la Liga Nacional, el estratega argentino ha decidido dar un vuelco radical a su carrera deportiva.
Lejos de buscar un nuevo banquillo para dirigir, Medina ha sorprendido al mundo del deporte al confirmar que seguirá ligado a Honduras, pero esta vez desde dentro del campo y en una disciplina completamente distinta: el FootGolf.
La noticia ha caído como un "bombazo" en la prensa deportiva, ya que la Tota ha sido anunciado oficialmente como uno de los 18 integrantes de la Selección Nacional de Honduras que competirá en el Mundial de FootGolf 2026.
Tras el duro golpe recibido con el equipo ceibeño, Medina aceptó el reto de calzarse los tacos para viajar a Acapulco, México, donde buscará redimirse defendiendo los colores catrachos en un torneo organizado por la Federación Internacional de FootGolf (FIFG).
El evento, que se llevará a cabo del 27 de mayo al 7 de junio, reunirá a más de mil atletas de todo el planeta, combinando la potencia del fútbol con la precisión milimétrica del golf.
Para el técnico argentino, esta invitación representa una revancha personal y una vía de escape tras la intensa presión mediática que sufrió durante la pelea por la permanencia en Honduras.
Quienes lo conocen de cerca aseguran que Medina siempre ha sido un apasionado de este deporte emergente, y ahora tendrá la oportunidad de demostrar que su pegada y técnica siguen intactas en un escenario internacional.
Con las maletas listas para territorio mexicano, la Selección de Honduras de FootGolf suma un ingrediente mediático de peso, mientras Medina se enfoca en escribir una nueva historia de éxito que logre disipar el amargo recuerdo del descenso con la Jaiba.
