El Victoria tiene pocas horas para resolver el problema pendiente que podría definir su futuro y permanencia en el máximo circuito del fútbol hondureño de cara al arranque del nuevo torneo Clausura 2026.
Y es que el conjunto jaibo se mantiene en vilo respecto a su continuidad en Liga Nacional por la deuda que mantiene por el valor que asciende a cinco millones acumulado en salarios pendientes con jugadores y cuerpo técnico.
Al Victoria le restan solo dos días para resolver este impasse económico que podría desafiliarlo de la Primera División, luego que el presidente de la Liga Nacional, Jorge Herrera, estableciera un plazo hasta el 15 de enero.
En ese sentido, la dirigencia del conjunto ceibeño, liderada por Javier Cruz, tiene un plazo de poco más de 48 horas para saldar las deudas pendientes en concepto de salarios atrasados con varios futbolistas.
Y en caso que Victoria no cumpla con lo prometido, la Liga Nacional se reunirá en una asamblea extraordinaria para tomar una decisión en torno con el equipo de cara al arranque del nuevo campeonato.
En el peor de los escenarios para los ceibeños, es que la Liga Nacional decida desafiliarlo, por lo que el Victoria deberá competir en la segunda división del fútbol hondureño.
