La historia podría repetirse donde la incertidumbre se apodera en la FFH. Mientras Francis Hernández continúa su cacería de talentos por el mundo, un nombre ha encendido todas las alarmas en el entorno de la Selección Nacional:
Se trata de James Thomas, hijo del aguerrido exmundialista de Sudáfrica 2010, Hendry Thomas, está deslumbrando en la academia del FC Barcelona en Miami y su futuro internacional pende de un hilo.
A diferencia de la fuerza física que caracterizó a su padre en el centro del campo, James Thomas destaca como un extremo derecho con una zurda privilegiada.
Su capacidad para filtrar balones y su pegada exquisita lo han convertido en la joya de la academia culé en territorio estadounidense.
El problema para Honduras es su lugar de nacimiento: al haber nacido en Estados Unidos, el joven Thomas es plenamente elegible para las barras y las estrellas.
¿Otro caso Keyrol Figueroa?
La sombra de lo ocurrido con el hijo de Maynor Figueroa persigue a los directivos hondureños. James Thomas aún no ha sido convocado a ningún proceso de selecciones menores con la Bicolor, lo que deja el camino libre para que Estados Unidos dé el primer golpe.
Francis Hernández tiene una misión crítica: convencer al heredero del Doctor Thomas de que su futuro es azul y blanco antes de que el gigante de la Concacaf decida blindarlo.
