El fútbol centroamericano vive un nuevo pulso por el talento juvenil. La Federación Nacional de Fútbol de Guatemala decidió mover ficha y lanzó una sorpresiva ofensiva para asegurar el talento de una joya nacida en suelo hondureño, integrando al delantero Gabriel Andrés Matamala Calix a un microciclo de la Selección Sub-17.
Una apuesta chapina por el talento hondureño
El atacante de apenas 16 años y categoría 2010 recibió el llamado oficial desde territorio guatemalteco para probarse en las inferiores del combinado chapín. Con 1.83 metros de estatura y perfil diestro, el delantero ha destacado en las filas del Deportivo Choloma, llamando poderosamente la atención del vecino país para asegurar su futuro internacional.
La normativa FIFA y las raíces del jugador facilitaron el movimiento. Gabriel Andrés nació en Honduras, pero cuenta con la vía abierta para representar a Guatemala debido a que su padre posee la nacionalidad chilena-guatemalteca, mientras que su madre es hondureña-alemana, un abanico multicultural que los chapines no dudaron en aprovechar.
Estirpe futbolística que brilla en Choloma
El apellido del joven artillero pesa con fuerza en la historia del deporte hondureño por ser nieto del recordado estratega Néstor Rodrigo Matamala. Su formación ha sumado pasos previos por clubes como Juventud Enerma y Platense, puliendo sus cualidades hasta ganarse un lugar dentro del primer equipo del Deportivo Choloma, donde ya es considerado parte del plantel mayor a pesar de aguardar su debut oficial.
La jugada de la selección vecina enciende las alarmas sobre la captación de talentos con doble nacionalidad formados en territorio catracho. La escuadra guatemalteca busca adelantarse en el camino para asegurar el proceso de una de las proyecciones más interesantes de la categoría menor en la región.
