El defensor, Julián Martínez culminó su primera temporada como legionario en el Alverca de Portugal donde se perdió el último semestre por culpa de una lesión de ligamento cruzado.
Esta oportunidad le llegó tras grandes actuaciones con Olimpia quién también fue el encargado de apoyarlo a la hora de encontrar un nuevo equipo en el viejo continente.
No obstante, esta historia pudo haber sido totalmente distinta, pues antes de recalar en Olimpia allá por 2023, tras realizar una prueba en el fútbol uruguayo.
Esto se sabe gracias a una anécdota que contó su hermano, Edwin Solano, en donde compartió una charla intima que tuvo con el zaguero y su papel para que llegara a la entidad merengue.
“Julián llega de Uruguay, estábamos en La Ceiba, yo ya estaba fichado por el Olimpia, entonces me dice -voy para Motagua-, entonces le dije que iba a hablar con Carlos Will Mejía, le hablo, -mire que mi hermano, acá viene conmigo, pero va para Motagua, que lo van a probar, esto y lo otro-“, compartió para Días de Fútbol.
Tras la intervención del atacante, lograron que el zaguero tuviera chance de probarse en el equipo que en ese entonces dirigía Pedro Troglio, que estuvo a punto de descartarlo al tener cubierta la posición de lateral izquierdo.
“Como a la hora me llama Carlos Will que lo llevara a Olimpia para que lo vieran, a Troglio ya se lo habían ofrecido antes, pero iba como lateral izquierdo y habían jugadores. A los tres días de entrenamiento, Troglio dijo que lo dejaran. Yo quería que él estuviera conmigo para que agarrara cancheo y gracias a Dios le fue bien en Olimpia”, explicó Solani.
Con esto Julián Martínez firmó por las reservas merengues y tras algunas oportunidades en el primer equipo lograría adueñarse de la titularidad y 89 partidos después y con cinco títulos, llegaría su oportunidad en el viejo continente.
