La final del Mundial 1998, el magnífico Saint Denis en París, una grada abarrotada, a la que accedió el público desde cinco horas antes, la ocasión de sus vidas, la oportunidad de un país... Toda Francia estaba pendiente.
Fue la noche (tarde hondureña) de Francia. Del equipo de Aime Jacquet, pero que en la cancha era comandado por un hombre, que nació para convertirse en leyenda: Zinedine Zidane.
Fue la noche de Zidane, que anotó doblete y que inició temprano la revolución francesa. El primero, el 0-1, en el minuto 27, cuando el '10' de Los Bleus cabeceó en el primer palo, casi a la altura del área chica, con rotundidad.
El segundo, el 0-2, al borde del descanso, con el genial centrocampista listo para irrumpir por el medio, con todo el espacio del mundo para conectar con la testa y con comodidad otro córner.
Ya con el 2-0 en contra, la selección brasileña, que cuatro años antes se había coronada como campeona del mundo en Estados Unidos, no pudo hacer nada. Ni con la joya Ronaldo, que esa final terminó siendo una pesadilla para él. Ningún futbolista de la Canarinha fue capaz de evitar esa caída.
La cereza del pastel...
En el minuto 93, Emmanuel Petit logró el tercero, pero el título ya estaba escrito desde mucho antes . El Mundial era de Francia, con el indiscutible mérito de Jacquet, rodeado de una generación y un equipo para la historia de su país.
Con el portero Fabien Barthez, Lilian Thuram, Marcel Desailly, Laurent Blanc, que ejercía de líbero, Didier Deschamps, Emmanuel Petit, Youri Djorkaeff... Y Zinedine Zidane.
Aquí el resumen de esa final memorable en París y que Deportes TVC trajo para toda Honduras en exclusiva:
