Pasan los años y Saúl Martínez lo recuerda como si fue ayer. En su momento, los momentos vividos en aquella noche mágica en Manizales, Colombia, viajan de un lado otro por su mente. Sonríe y sus ojos se ponen brillosos de tanta felicidad.
El corazón de Saúl Martínez late fuerte. Muy fuerte. No esconde su alegría y esa sensación de nostalgia cada vez que habla del día (miércoles 23 de julio de 2001) en el que su vida cambió para siempre. El delantero hondureño marcó uno y provocó otro de los goles, que sirvieron para que la H eliminara a la poderosa Brasil de Felipe Scolari.
Con ese triunfo, Honduras se metió a semifinales y venció al gigante mundial, al país que un año después, se coronaría como pentacampeón en Corea y Japón 2002. Nada más y nada menos que a Brasil, la cuna del fútbol, gestora de grandes hazañas y tierra de genios del fútbol.
Un país pequeño centroamericano, se fue a Colombia para hacerse gigante gracias a un grupo de guerreros, verdaderos héroes nacionales y entre ellos estaba Saúl Martínez. "Fue una recogida prácticamente, pero para mí, era mi primera oportunidad en la Selección, si hubieran venido todas las estrellas de ese momento, no hubiera tenido esa posibilidad", recuerda Saúl.
"Todavía recuerdo bien cuando íbamos camino al estadio, el ambiente que había sentido en Manizales (Colombia), que podíamos ganar ese partido, la verdad me viene muchos recuerdos a la mente de ese partido”, dice Saúl.
Y agrega: “Con los jugadores que teníamos en ese momento y después de un primer tiempo que terminó cero a cero, si creímos que era posible”.
“Creo que todos los jugadores de la selección ese partido fueron un dolor de cabeza para Brasil, nunca esperó que les íbamos a jugar de esa manera”, detalló.

Aquellos goles inolvidables...
Saúl Martínez comenzó su proeza, generando la acción del primer gol para Honduras en el partido "Rambo hizo un amague y luego envió un centro, yo la conecté de cabeza, la pelota pegó en el palo y venía hacia a mí, pero se desvió en un rival (Belletti) y entró. Yo digo que el gol fue mío, ja, ja, ja. Lo celebramos con todo", dice Saúl.
El 1-0 parcial a favor de Honduras, provocó que Brasil se fuera encima del equipo dirigido por Ramón Maradiaga, pero la H se portó a la altura. Nuestros guerreros defendieron con todo esa ventaja frente a un escuadra llena de estrellas.
El segundo gol nació en una corrida memorable del lateral derecho Limber Pérez, galopó, metió pierna y envió un pase preciso a Saúl Martínez, que ya estaba en el área como un cazador para mandar la pelota al fondo para sellar el 2-0 definitivo.
"Ese día demostramos que todos tenemos derecho a soñar. Lo hicimos por el país y es un día que cambió mi vida para siempre", comenta Martínez.
Saúl fue uno de los héroes de aquella Copa América en la que no solo vencimos a Brasil, sino que también, logramos un tercer lugar histórico para un país, que nunca había conquistado algo tan memorable.
