Todas las miradas en el campamento de la Selección Nacional estuvieron puestas en una sola figura: Dereck Moncada. El joven atacante, quien fue la gran sensación del equipo en el debut oficial de la Liga de Naciones, devolvió la tranquilidad al cuerpo técnico al mostrarse completamente recuperado de sus dolencias físicas.
De la alarma ante Surinam a la tranquilidad en la práctica
Moncada se consolidó como el hombre más peligroso de la "Bicolor" durante la primera mitad en el Estadio Chelato Uclés. No obstante, al minuto 48 del encuentro, el talentoso delantero tuvo que solicitar su cambio por precaución debido a una molestia. Esta situación encendió de inmediato las alarmas ante una posible baja de consideración.
Sin embargo, el propio jugador se encargó de disipar las dudas durante el último entrenamiento de la escuadra catracha. Moncada recorrió la cancha con soltura y completó las cargas de trabajo sin presentar nuevamente ningún tipo de dolor. En consecuencia, el futbolista demostró que está en óptimas condiciones para liderar el ataque nacional.
El pilar ofensivo del esquema de Molina
Asimismo, la rápida recuperación del atacante representa la mejor noticia para el estratega José Molina. La velocidad, el desborde y la contundencia de Moncada resultaron ser la llave principal para romper líneas defensivas en el choque anterior. Por esta razón, su presencia desde el inicio resulta vital para las aspiraciones de Honduras.
Finalmente, con un Dereck Moncada encendido y sin secuelas físicas, la "H" afina su estrategia para corregir los errores del pasado. El joven referente comandará la ofensiva con la misión clara de guiar al equipo hacia la victoria este próximo partido ante Jamaica.
