El regreso de la Selección de Honduras tras el empate ante Perú en España no ha sido silencioso. Mientras el proceso de José Francisco Molina da sus primeros pasos, las críticas de los "pesos pesados" de la historia no se han hecho esperar.
Tal fue el caso de Julio César Rambo de León encendió la mecha al cuestionar el nivel y hasta la estatura de Edwin Rodríguez, pero el jugador del Olimpia no se quedó callado.
A su llegada al país, Edwin enfrentó los micrófonos con una madurez que sorprendió a muchos. Ante los señalamientos de la leyenda sobre su físico, Rodríguez fue tajante:
"En cuanto a la estatura, no tiene nada que ver. Creo que la calidad se demuestra siendo un jugador de dos metros o de mi estatura; si sos bueno, lo demostrás y ya". El volante dejó claro que, aunque respeta la trayectoria de Rambo, sus palabras no son un límite para su ambición en la H.
Edwin también aprovechó para sacudirse las críticas sobre el compromiso del grupo actual. "El fútbol hondureño ha sido golpeado toda la historia, no somos una potencia... pero nosotros tratamos de revertir eso", afirmó.
Además, se refirió al polémico tema del ego mencionado anteriormente por Luis Palma, asegurando que prefiere dejar el pasado atrás y enfocarse en el futuro bajo el mando de Molina.
Rodríguez, quien admitió no estar al cien por ciento físicamente pero haber dado lo mejor de sí en los minutos que le tocó jugar en Madrid, envió un mensaje directo a la afición y a sus críticos.
Al explicar que el cambio de generación es real y él tiene mucho que aportar, sin importar los centímetros de altura o las opiniones externas. La guerra de palabras entre la vieja guardia y la nueva sangre de la H apenas comienza.
