La Selección Nacional de Honduras ha entrado en una etapa de definiciones cruciales de cara a la actividad internacional del mes de junio.
Con el espectacular amistoso ante la Argentina de Lionel Messi ya confirmado en el calendario, la atención de la Federación de Fútbol de Honduras (FFH) se centra ahora en concretar un segundo fogueo que sirva de preparación para la Nations League.
Sin embargo, en esta ocasión, la elección del oponente no dependerá del beneficio económico que pueda generar la taquilla, sino de una exigencia técnica directa impuesta por el seleccionador nacional, José Francisco Molina.
El estratega de la Bicolor ha sido contundente en su petición hacia los directivos: el segundo rival debe ser un equipo que exija al máximo en los apartados físico y táctico, dejando de lado cualquier oferta que, aunque sea lucrativa, no aporte valor deportivo al grupo.
De acuerdo con reportes locales, la FFH ya ha tenido que descartar varias opciones que representaban un gran ingreso financiero porque simplemente no "llenaban el ojo" de Molina.

El entrenador busca un perfil de competencia similar al que encontró frente a Perú en su debut, priorizando la evolución del equipo por encima de las arcas de la federación.
Se espera que entre el jueves y el viernes de esta semana se logre estampar la firma en el contrato del nuevo oponente y se realice el anuncio oficial que mantiene en vilo a todo el país.
Esta postura de Molina marca un precedente en el proceso mundialista, enviando un mensaje claro de que la preparación hacia el éxito no admite distracciones comerciales.
Honduras calienta motores para enfrentar a la campeona del mundo, pero será este segundo partido, elegido bajo la lupa rigurosa del técnico, el que dicte el verdadero nivel de progresión táctica de la H antes de la competencia oficial.
