El director técnico de la Selección de Honduras, el español José Francisco Molina, abordó de forma frontal el tema de la renuncia del joven defensor Víctor Vandenbroucke, respondiendo a los cuestionamientos sobre el manejo que tuvo el cuerpo técnico y dejando claras las posturas dentro del proyecto de la H.
Molina fue consultado directamente sobre si existía un grado de responsabilidad por parte de su equipo de trabajo en la decisión tomada por el futbolista, a lo que respondió con autocrítica pero estableciendo límites reglamentarios e institucionales:
"La responsabilidad siempre está ahí. Yo creo que nosotros le dimos todas las herramientas que pudimos. El muchacho había estado con la Selección Sub-17 y selecciones menores anteriormente. Lo que a mí se me trasladó es que estaba comprometido con este proyecto", contó Molina en plática con Grupo OPSA.
"No queremos a nadie que no esté comprometido"
El estratega explicó que el rendimiento de Vandenbroucke en el inicio de la temporada justificaba deportivamente su llamado, pero el desenlace dejó un sabor amargo en la concentración nacional.
"En este inicio de temporada, por el rendimiento que había tenido, entendimos que era un jugador interesante y, a partir de ahí, decidimos convocarlo. La sorpresa que nos llevamos es que parece que ese compromiso no era tan real como entendíamos".
Con contundencia, Molina dejó un mensaje claro para cualquier futbolista que vista la camiseta nacional.
"Si ese compromiso no es real, nosotros no queremos a nadie que no esté comprometido con el proyecto y, sobre todo, con la Selección de su país. A partir de ahí, podemos asumir nuestra responsabilidad por haber elegido mal en función de lo que nos habían transmitido".
A pesar del trago amargo, el seleccionador cerró con una reflexión comprensiva hacia el jugador.
"La sensación que tengo es que no lo he tratado personalmente, pero tampoco le reprocho nada al muchacho. Es un joven de 17 años, prácticamente un niño que está empezando en el fútbol".
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