El fútbol hondureño ha recibido una de las noticias más esperadas de los últimos años, y no solo por el talento en la cancha, sino por el mensaje de unidad familiar que conlleva.
Sandra Norales, madre de la joya del Liverpool, Keyrol Figueroa, rompió el silencio con palabras cargadas de admiración hacia Dereck Moncada, quien es hermano de Keyrol, en un momento donde la H parece finalmente haber ganado la batalla por su herencia futbolística.
La integración de Keyrol Figueroa al entorno de la Selección de Honduras no fue un camino sencillo. Tras representar a Estados Unidos en categorías menores, la FFH activó un plan de "seducción deportiva" liderado por el director deportivo Francis Hernández y el propio José Molina.
El proceso incluyó múltiples acercamientos personales con la familia Figueroa en Inglaterra, donde se le presentó a Keyrol un proyecto sólido para ser el estandarte del ataque catracho hacia el Mundial.
La influencia de su padre, el legendario Maynor Figueroa, y la posibilidad de jugar junto a su hermano Dereck Moncada, quien ya brilla en el ámbito local, fueron factores determinantes para que el atacante del Liverpool aceptara finalmente la propuesta de defender la bandera de las cinco estrellas.
El emotivo mensaje de Sandra Norales
Bajo este contexto de reconciliación nacional, Sandra Norales expresó su deseo de ver a los hermanos unidos: "Admiro mucho a Dereck y él lo sabe. Es un chico amable, noble, humilde, digno de quitarse el sombrero", confesó en plática con Fútbol Centroamérica.
Reveló además que sus hijos siempre han tenido el deseo de conocer a Dereck en persona. "Los he imaginado logrando muchos éxitos juntos y, por qué no decirlo, Keyvan (el hermano menor) se les sumará en esa noble causa deportiva", añadió Norales, proyectando un "ridente familiar que ilusione a todo un país.
Estas declaraciones confirman que el trabajo de gestión de Francis Hernández no solo unió a un jugador con una selección, sino que está uniendo a una familia bajo un solo propósito: llevar a Honduras de vuelta a una Copa del Mundo.
"Quiero decir que admiro mucho a Dereck y él lo sabe. Es un chico amable, noble, humilde, digno de quitarse el sombrero. Mis hijos siempre han querido conocerlo. Por años sé que la madre de Dereck siempre le ha deseado lo mejor a Keyrol -me consta- así que yo lo he hecho también con Dereck.
Cuando ese momento llegue, será algo muy especial para ellos, luchar por el mismo propósito. Los he imaginado logrando muchos éxitos juntos y por qué no decirlo -Keyvan se les sumará en esa noble causa deportiva", cerró.
