La Selección Nacional de Honduras comienza a generar sus primeras ilusiones de la mano del entrenador español José Francisco Molina que arrancó un nuevo proceso rumbo al Mundial 2030.
Mientras la afición aún celebra el debut de la nueva sensación del Platense, Erick Puerto, con la Selección absoluta ante Perú, desde el interior de la H se ha filtrado una decisión que podría cambiar el rumbo del ataque nacional para siempre.
El seleccionador José Francisco Molina no solo ha puesto sus ojos en el joven artillero, sino que ha puesto en marcha un plan maestro que pone en duda la titularidad indiscutible de figuras consagradas.
A diferencia del proceso anterior, donde el jugador era convocado pero condenado al olvido en el banquillo, Molina parece haber encontrado en Puerto al heredero legítimo del área.
Sin embargo, para que el sueño de ver a la figura del Tiburón como titular se cumpla, el estratega ha tomado una determinación drástica que el propio jugador reveló tras varios después de su debut con la Bicolor Nacional.
"El nuevo preparador físico me dejó trabajos específicos para poder mantenerme, ya que le expliqué que en el club no tenemos la posibilidad de entrenar en un gimnasio a diario", contó Puerto.
La decisión no es solo táctica, es una transformación integral. Molina se ha comunicado directamente con Puerto para exigirle un cambio de vida inmediato: un régimen alimenticio estricto y un trabajo de gimnasio de alta intensidad que el jugador no puede realizar en su club actual.
"Está muy centrado en su trabajo. A diario te pregunta cómo estás, si estás disfrutando o si te estás acoplando. Te explica todo lo que debes hacer y te hace saber cómo moverte en el campo", detalló el atacante que pertenece al Platense.
