A tres días del trascendental partido de la Selección de Honduras en el Estadio Nacional Chelato Uclés, Salvador Nasralla lanzó una clara advertencia sobre la exigencia del fútbol moderno. En el inicio de una serie de tres entregas especiales, el analista dejó ver que la Bicolor enfrentará a un rival de sumo cuidado y con sello europeo.
"Surinam es prácticamente fútbol de Países Bajos. Casi todo su plantel nació allá y estuvieron a punto de ir al Mundial, quedando fuera en el repechaje contra Bolivia", advirtió Nasralla. Por esta razón, el compromiso del viernes representa una prueba de fuego para el proceso patrio.
La exigencia física y mental para competir
El comunicador enfatizó que el talento natural ya no garantiza la victoria en el ámbito internacional. En el fútbol actual, los futbolistas deben cumplir con estándares muy elevados de preparación integral.
"Para que un jugador esté apto en una selección hoy, no solo debe ser hábil. Debe ser inteligente, nutrirse bien y estar físicamente preparado para ganar duelos en la cancha. Además, debe tener la cabeza libre de problemas psicológicos o familiares", afirmó.
La apuesta por el recambio y el proyecto TDS
En su análisis, Nasralla respaldó la inclusión de jóvenes talentos y legionarios en formación que destacan en canteras de Europa como Barcelona, Atlético de Madrid, Girona y Espanyol. También resaltó la labor del Proyecto TDS de la Federación de Fútbol, del cual han salido 19 de los 21 convocados en la última Sub-17.
El objetivo de esta metodología es unificar la forma de jugar desde los 13 años, adaptándola al biotipo del futbolista catracho con garra, potencia y técnica.
Asimismo, envió un mensaje directo sobre los futbolistas veteranos que han quedado al margen: "Deben entender que probablemente ya dieron todo lo que tenían que dar o no se cuidaron. Será muy difícil que se adapten a los sistemas modernos", sentenció.
