Tras finalizar su primera concentración con la Selección Nacional de Honduras, el joven atacante franco-hondureño Víctor Vandenbroucke emprendió su vuelo de regreso a Europa. Antes de abordar en el aeropuerto, el delantero vivió un emotivo momento al ser despedido por sus familiares en el país, entre ellos su abuela y primos, quienes lo acompañaron con orgullo en el cierre de esta importante etapa.
A pesar de la enorme expectativa que generó su llegada para integrar la Bicolor, el futbolista se despide sin haber tenido la oportunidad de sumar minutos ni realizar su debut oficial en esta fecha FIFA. Sin embargo, el apoyo de sus seres queridos en tierra catracha y la experiencia vivida con el grupo le dejan un grato recuerdo y la claridad sobre los pasos a seguir en su carrera.
Pese a no sumar minutos, el jugador se le vió bastante cómodo saliendo del estadio entendiendo el logro que significó el reibir este llamado a tan corta edad.
"Mi enfoque estará en mi desarrollo profesional"
Al momento de su partida, Vandenbroucke compartió sus impresiones sobre lo que viene en el corto y mediano plazo, dejando en claro que su prioridad inmediata es consolidarse a nivel de clubes para llegar en la mejor forma posible al combinado patrio:
"Ahora mi enfoque estará totalmente en mi desarrollo profesional con mi club en Bélgica. Trabajaré duro para estar finalmente listo cuando vuelva a presentarse la oportunidad con la Selección Mayor".
Retorno al Gent II con la mira en el primer equipo
Con esa convicción, Vandenbroucke se reincorporará de inmediato a la disciplina del Gent II en territorio belga. El atacante busca retomar el ritmo competitivo en su categoría y mantener una cuota alta de rendimiento, teniendo como objetivo principal lograr la promoción al primer equipo del club.
Aunque en esta ocasión no pudo saltar al terreno de juego, el seguimiento cercano por parte del cuerpo técnico y la disposición demostrada por el futbolista dejan la puerta abierta para que vuelva a vestir la camiseta nacional en futuras convocatorias.
