Romell Quioto inflaba sus cachetes y lanzaba agua como una regadera a cada momento. Alex López afinaba sus pases, cada uno que hacía era mejor que el anterior.
Nunca se conformaban y eso que era el calentamiento. Era como la premonición de una noche que se convertiría en su noche, en la noche del Romántico y el Arquitecto.
Honduras venció el sábado (17.07.2021) 3-2 a Panamá con doblete de Quioto y otro tanto de Alex López. Eso era suficiente para sellar aquella victoria que Panamá nos debía, que la teníamos apuntada como si fuera de fiado.
No, los hondureños no olvidaremos que nos dejaron fuera del Mundial de Rusia con aquel gol fantasma. Era un saldo que teníamos que cobrar.

Era el momento perfecto de cobrarnos una de tantas y los dos exjugadores del equipo que nos prestó este estadio (Houston Dynamo) se juntaron como una sinfonía perfecta para cachetearlos y ponerlos en apuros en la Copa Oro 2021.
Romell Samir Quioto Robinson dicen sus papeles, pero en la mente de los hondureños es solamente Quioto. Un día antes, mandaba un mensaje a alguien que no estaba dispuesto a ser una segunda opción de nadie como dice aquella canción.
En el hincha hondureño sí es la primera opción: querido y odiado, una especie de relación amor-odio pero no hay nada que los goles no puedan resolver.
El oriundo de Río Esteban en Colón, puso a celebrar a Honduras primero a los 9 minutos, pero el VAR apagó la energía.
Luego llegó el gol de verdad. A los 22 minutos el delantero del Montreal Foot de la MLS anotó el primer tanto de Honduras que hizo retumbar el inmueble de los Oranje. ¡Qué linda gritería!
Pero Eric Davis con gol a los 32 y César Yanis a los 46 nos metió miedo al cuerpo. Tuvo que llegar la segunda parte para que los dos autores intelectuales de la victoria lo pusieran en su sitio.
El Arquitecto del Alajuelense, al minuto 61, como mejor lo sabe hacer, tratando con cariño la redonda, sacó un certero remate que se comió el Manotas, Luis Mejía. Fue minutos después, al 65, cuando el Romántico nos brindó el mejor poema que puede recitar para los catrachos, un gol al puro estilo suyo, llegar con balón dominado y encarar al portero como le gusta.
El Romántico tuvo su noche y era momento de reconciliarse con quien siempre le querrá con sus virtudes y defectos: la afición con la H en el pecho.
El Arquitecto elaboró su mejor plano, su obra para convertirse en ejecutivo, su noche soñada y mandó un mensaje a todos, que esta Honduras está para grandes cosas, guste o no, podemos soñar porque tenemos un equipo que si bien no es una melodía perfecta, es un canción de conquista para los catrachos.
VER: ¿Por qué Romell Quioto decidió celebrar sus goles a lo Memphis Depay?
