La tensión de la gran final de la Copa del Mundo ya se juega fuera de las canchas. A pocas horas del pitazo inicial, Aymeric Laporte, uno de los pilares de la defensa de la selección española, ha encendido los micrófonos. En una entrevista concedida al diario Marca, el central de la Roja comenzó rebajando el misticismo del rival y terminó con un aviso directo hacia el cuerpo arbitral.
Al ser consultado inicialmente por el medio español sobre si levantar el trofeo tendría un valor añadido por el simple hecho de ganárselo a Lionel Messi, el futbolista prefirió mantener los pies en la tierra y restarle peso emocional a la narrativa:
"Da igual a quién gane. Yo me quedo con la victoria en un Mundial, sea contra quien sea. Obviamente, derrotas a otra leyenda más de las que ya hemos dejado atrás. Messi es una leyenda de toda la vida. Todos lo hemos disfrutado", confesó a Marca.
La advertencia de Aymeric Laporte: El arbitraje y los "recados"
Sin embargo, el tono de la charla con el periódico madrileño se elevó por completo cuando se le preguntó si le preocupaba la conocida intensidad y agresividad del conjunto sudamericano para disputar cada balón. Fue en ese momento cuando el zaguero fue tajante y envió un mensaje teledirigido a la terna arbitral:
"No me preocupa en absoluto la agresividad dentro de lo que es el fútbol. Si es consentida y el árbitro hace su trabajo, no tengo ningún problema. Sí es verdad que en los últimos partidos hemos visto cosas que nos han extrañado muchísimo, acciones que se dejan pasar. Sobre todo con Argentina, que es un equipo que deja muchos recados. Eso en el fútbol no se debería permitir, especialmente en competiciones tan grandes, porque te puede desestabilizar y cabrear. Es parte del trabajo del árbitro controlar estas cosas para que no le coman la tostada. Si un jugador o dos pueden hacerlo, el partido va a ser un descontrol. Nosotros desde el principio del torneo hemos sido un equipo bastante noble en ese sentido. No somos de golpear al rival ni de hacer faltas locas. Y creo que eso es lo que tenemos que hacer en este partido. Pero sí es verdad que dependerá mucho del arbitraje."
Con este cierre en sus declaraciones para Marca, Laporte trasladó la presión del encuentro al silbante, asegurando que el choque podría salirse de las manos si no se marca una línea estricta desde los primeros minutos. España y Argentina definirán al nuevo monarca del planeta fútbol en una final que, desde la previa periodística, ya quema.
