La primera semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026 paralizará al planeta con un auténtico clásico europeo. Francia y España se verán las caras este martes 14 de julio en un duelo cargado de historia y cuentas pendientes.
A pesar de ser dos gigantes del fútbol, en la categoría absoluta existe un solo antecedente en Copas del Mundo. Sin embargo, los torneos de la FIFA y los cruces continentales recientes han dejado batallas memorables que añaden una enorme tensión a esta semifinal.
Alemania 2006: El único precedente mundialista

El único choque previo en un Mundial ocurrió el 27 de junio de 2006 en los octavos de final de Alemania. España llegaba con una generación joven y dominante, mientras Francia avanzaba envuelta en dudas y con un Zinedine Zidane al que algunos ya «jubilaban» antes de tiempo.
Pese a que David Villa adelantó a los españoles desde el punto de penalti, la reacción gala fue implacable:
- Franck Ribéry igualó el marcador antes del descanso al resolver un mano a mano frente a Iker Casillas.
- Patrick Vieira puso en ventaja a los Bleus con un certero cabezazo en la segunda mitad.
- Zinedine Zidane sentenció el 3-1 definitivo en los minutos finales con un gol que quedaría en la memoria.
Aquel magnífico partido supuso un punto de inflexión para Francia, impulsándola hasta la gran final del torneo.
Citas recientes: Eurocopa y la revancha de París 2024
Los enfrentamientos más actuales muestran que ambas selecciones se conocen a la perfección. En julio de 2024, la España de Luis de la Fuente se impuso a les Bleus en la semifinal de la Eurocopa de la UEFA por 2-1.

Poco después, en los Juegos Olímpicos de París 2024, la 'Roja' conquistó la medalla de oro en territorio francés tras una final espectacular en el Parque de los Príncipes, ganando 5-3 en la prórroga. Figuras como Fermín López y Sergio Camello brillaron por España, mientras que en el lado francés destacó Michael Olise, quien hoy ya es pieza clave de la absoluta en este Mundial 2026.

Este martes se escribirá un nuevo capítulo dorado. España busca mantener su hegemonía reciente, mientras que Francia quiere repetir la dosis de 2006 para meterse en la gran final de la Copa del Mundo.
