El árbitro esloveno Slavko Vinčić se convirtió en el eje central de la Gran Final del Mundial United 2026. Cuando la selección de España lograba ponerse por delante ante Argentina gracias a Nico Williams, el silbante europeo interrumpió de golpe la celebración.
Corría el minuto 95 del primer tiempo extra. Pedro Porro envió un centro que Ferran Torres no logró controlar. El balón llegó a Mikel Merino, quien se libró de la marca de Nicolás Otamendi y quedó mano a mano con Emiliano Martínez. Aunque el cancerbero argentino retuvo el remate inicial, dejó un rebote corto. Nico Williams empujó el esférico al fondo de la red, pero Vinčić ya había invalidado la acción.
Según el argumento del colegiado esloveno, Merino cometió una falta previa sobre Otamendi en el arranque de la jugada. Esta interpretación anuló por completo la anotación de la Roja y provocó el enfado inmediato del banquillo de Luis de la Fuente. Los jugadores españoles debatieron con intensidad ante una terna arbitral que se mantuvo firme en su postura.
La decisión desató un profundo malestar. Las imágenes de la repetición muestran un contacto bastante leve que, para la mayoría de los analistas, no constituye una acción sancionable. Para colmo de la polémica, Vinčić decidió no acudir al monitor del VAR para revisar la jugada con mayor detenimiento. Esta tajante postura empañó una actuación que, hasta ese minuto, rozaba la perfección.
