La selección de Japón armó su campamento en la ciudad de Monterrey en México de cara al Mundial United 2026 para aclimatarse a las condiciones climáticas de Norteamérica.
No obstante, un inconveniente afectó el primer día de entrenamiento del combinado nipón.
El combinado asiático solicitó el Centro de Entrenamiento de Tigres, lo que no esperaba era encontrarse con sus campos en malas condiciones por culpa de las lluvias sobre el territorio mexicano en las últimas semanas.
Ante esta situación, la delegación de Japón llegó a un acuerdo con el Rayados para poder utilizar sus instalaciones.
Desde el martes 3 de junio los samuráis azules se entrenan con total normalidad en las instalaciones del conjunto regiomontano pensando en su debut frente a Túnez el próximo 20 de junio.
La rápida reacción de las autoridades evitó que este malestar pasara a mayores, más considerando que el acuerdo entre Japón tenía acordado entrenar en el CET con seis meses de anticipación.
