La histórica clasificación de Argentina a la gran final del Mundial 2026 sigue dejando tela que cortar. En un partido de alta tensión, pierna fuerte y dientes apretados donde la Albiceleste terminó imponiéndose por 2-1 a Inglaterra.
Las redes sociales han estallado tras filtrarse unas imágenes exclusivas. El protagonista no es otro que Lionel Messi, quien en pleno ojo del huracán decidió jugar limpio y le "perdonó la vida" al mediocampista inglés Declan Rice.
Cuando el partido todavía marchaba con un cerrado 0-0 en la primera mitad y los ánimos en el estadio de la ciudad de Atlanta estaban al borde del colapso, se produjo una escena que pudo haber cambiado el destino de la semifinal si el capitán argentino hubiese decidido sacar provecho de la situación.
El momento de tensión entre Declan Rice y Lionel Messi
Durante una paralización del juego, el volante inglés Declan Rice se acercó a Lionel Messi y se tapó la boca con las manos para decirle algo directamente al oído.En un contexto donde cada detalle cuenta, las imágenes de este careo se volvieron virales tras el encuentro.
Sin embargo, en lugar de simular, reclamar aireadamente al árbitro o intentar exagerar la interacción para perjudicar al jugador del Arsenal, Messi se mantuvo totalmente enfocado en el balón, demostrando una deportividad absoluta que ha sido aplaudida de forma unánime por el planeta fútbol.
La polémica regla de la FIFA en 2026 y el antecedente de expulsión
Muchos aficionados se preguntaron de inmediato: ¿por qué no se sancionó a Declan Rice si taparse la boca está bajo la lupa en este torneo?
Durante la fase de grupos de este Mundial 2026, la FIFA y la IFAB aplicaron con mano de hierro una nueva directriz para facilitar la detección y sanción de insultos racistas, homófobos o discriminatorios. Bajo esta premisa, el paraguayo Miguel Almirón ya había sido expulsado en el duelo ante Turquía por taparse la boca al confrontar a un rival.
Sin embargo, el árbitro principal Ismail Elfath no sancionó a Rice debido a los siguientes factores de la regla:
- Sin confrontación ni gresca: La normativa de la FIFA castiga de oficio el gesto de taparse la boca cuando se produce en medio de una discusión o pelea entre futbolistas.
- Charla pacífica: Al no existir un cruce violento de palabras o empujones entre Messi y Rice, los jueces consideraron innecesario revisar la acción, ya que no se trataba de una agresión verbal o discriminatoria.
El gesto de grandeza de Messi impidió que la jugada pasara a mayores. En un fútbol donde muchos buscan la ventaja a cualquier costo, el 10 de la Albiceleste demostró que las finales se ganan jugando al fútbol, con el corazón y con el balón al pie.
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