La selección de Colombia cumplió con los pronósticos, aunque no sin antes sufrir, al derrotar por 3-1 a su similar de Uzbekistán en el cierre de la primera jornada de la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
El Estadio Ciudad de México fue el escenario de un compromiso sumamente táctico, donde la Tricolor tuvo que apelar a su máxima figura para romper el rocoso cerrojo impuesto por los asiáticos.
Desde el pitazo inicial, Uzbekistán dejó clara la propuesta de su técnico Fabio Cannavaro. Al minuto 3, el conjunto de Oriente Medio se plantó firmemente en un bloque medio, cerrando las líneas de progresión y dificultándole la circulación a los sudamericanos.
Ante el denso repliegue, Colombia volcó sus ataques por el carril derecho, teniendo en Daniel Muñoz al minuto 11 una válvula de salida permanente que empezó a ganar metros y proyectarse con peligro.
La primera gran aproximación tricolor llegó al minuto 19 mediante un tiro de esquina quirúrgico ejecutado por James Rodríguez; el atacante Luis Suárez cazó el balón en el área, pero su remate se fue desviado de la portería en una opción clarísima. Ante la nula presión alta de los uzbekos, la pizarra se movió al minuto 27 cuando Colombia decidió adelantar una pieza defensiva para ganar superioridad numérica en el último tercio del campo.
La jugada más clara del arranque ocurrió al minuto 32, tras un pase filtrado extraordinario de Jhon Arias hacia Luis Díaz, quien sacó un potente remate que se estrelló caprichosamente en el vertical.
El asedio colombiano tuvo su recompensa al minuto 40. Tras una intensa insistencia, Daniel Muñoz irrumpió en el área como un delantero centro y aprovechó un pase milimétrico de Luis Díaz para fusilar las redes y decretar el 1-0 con el que ambas escuadras se marcharon al descanso.
En la parte complementaria, el binomio compuesto por la generación de juego de Arias y la velocidad de Díaz siguió desequilibrando a la zaga rival. Obligados por el marcador, los uzbekos adelantaron líneas al minuto 51, regalando espacios que la Tricolor intentó explotar.
Sin embargo, el drama se apoderó del coloso de Santa Úrsula al minuto 60. En una jugada totalmente aislada, el guardameta Camilo Vargas cometió un error grosero al dejar un rebote comprometedor dentro del área pequeña; Abbosbek Fayzullaev, atento al descuido, metió la cabeza para mandar el balón al fondo y firmar el sorpresivo 1-1.
Lejos de desmoronarse anímicamente, la reacción de Colombia fue inmediata y con sello de crack. Solo seis minutos después, al minuto 66, Gustavo Puerta frotó la lámpara para asistir magistralmente a Luis Díaz, quien definió con una clase descomunal en el área para devolverle la ventaja 2-1 a la selección nacional.
La jerarquía de su principal referente ofensivo devolvió la tranquilidad al banco de Néstor Lorenzo al minuto 68.
En el tramo final, el estratega argentino movió sus fichas al minuto 78 dándole ingreso al "Cucho" Hernández con la firme intención de controlar el balón y cerrar el duelo. Al minuto 82, Uzbekistán se olvidó del libreto táctico y recurrió a un juego excesivamente friccionado para cortar el ritmo colombiano.
Pese a una última advertencia al minuto 88 para que la Tricolor no dividiera la posesión ni jugara directo sin necesidad, Colombia amarró con personalidad sus primeros tres puntos del Mundial en un debut que ilusiona a todo el pueblo cafetero.
Cuando parecía que el resultado se mantenía, el recién ingresado Jaminton Campaz selló el triunfo 3-1 con una gran definición de cabeza en el último suspiro del partido que se jugó en la Ciudad de México.
