El famoso exfutbolista alemán Bastian Schweinsteiger, campeón del mundo en Brasil 2014, confesó un secreto muy raro de su carrera. El exjugador señaló que mojaba sus botas y calcetines antes de cada partido.
A través de una entrevista en la página del Manchester United, el exmediocampista explicó la razón de este hábito. Él sentía que el zapato mojado le ayudaba a controlar mejor la pelota y a darle un toque más suave al balón.
Además, Schweinsteiger contó que este pequeño cambio en su equipamiento le daba mucha confianza al jugar. Por eso, mantuvo esta costumbre durante sus mejores años en el fútbol de Europa.
¿Realmente funciona mojar las botas antes de cada partido, como lo hacía Bastian Schweinsteiger?
Aunque parezca una simple costumbre o superstición, mojar los zapatos de fútbol tiene beneficios reales. El agua ayuda a aflojar el material duro de las botas nuevas para que no salgan ampollas en los pies.
También, la humedad ayuda a que la pelota no se resbale tanto al momento de recibir un pase o correr. Esto permite que el jugador controle el balón con mayor facilidad en cualquier jugada.
Por último, cuando hace mucho calor o se juega en grama sintética, el agua ayuda a enfriar los pies. De esta forma, un detalle tan sencillo puede mejorar el rendimiento de un futbolista profesional.
LEE: Marcos Llorente y su ritual con el sol durante el amanecer antes de entrenar
