La Selección de Bélgica sufre un contratiempo de máxima gravedad en el Mundial. Thibaut Courtois se vio obligado a pedir el cambio en el minuto 70 del encuentro de cuartos de final ante España. El partido se disputaba este viernes en el Estadio Los Ángeles. El guardameta titular sufrió una dolencia física que encendió las alarmas en su selección y en el Real Madrid.
Con el encuentro empatado 1-1, el arquero solicitó la entrada de los servicios médicos. Tras una breve evaluación sobre el césped, el cuerpo técnico belga optó por no arriesgar al futbolista. Su lugar en la portería lo ocupó el joven Senne Lammens.
Incertidumbre sobre el alcance de la lesión de Courtois
La Real Federación Belga de Fútbol aún no emite un parte médico oficial. Se espera que el jugador se someta a pruebas radiológicas en las próximas horas. Por ahora, las primeras exploraciones apuntan a una afección en el tren inferior. Los gestos de contrariedad del guardameta incrementan la preocupación debido a su historial médico reciente.
Cabe recordar que el pasado mes de marzo, Courtois sufrió una rotura muscular en el recto anterior del cuádriceps derecho. Aquella lesión condicionó el tramo final de su temporada con el Real Madrid. El portero se recuperó en los plazos justos para llegar a esta cita mundialista. Una recaída en la misma zona podría apartarlo de las canchas por varias semanas. Esto afectaría directamente el inicio de la pretemporada de clubes.
Las lágrimas de Courtois en el banquillo terminaron de congelar a la expedición belga. El guardameta se sentó junto al resto de suplentes y se cubrió el rostro con las manos. Fue un intento inútil por ocultar su frustración. El jugador se mostró completamente quebrado. Esa imagen de absoluta impotencia reflejó la crueldad de vivir el desenlace del partido desde fuera en el momento más decisivo.
