El entrenador argentino, Pedro Troglio, denunció haber sido víctima de estafa junto con su esposa, Alejandra Alonso, por parte de ABES Desarrolladora de Negocios SRL por presunta administración fraudulenta e inversiones en fideicomisos inmobiliarios que no terminaron.
La pareja de sudamericanos reclama que las obras se paralizaron y los fondos que, según sostiene, fueron enviados a cuentas en el exterior. El documento penal deja entrever que el técnico se sinte engañado ya que esta empresa se apropió de sus ahorros mediante inversiones que nunca se concretaron.
Dicha situación apunta directamente contra Diego Lacki, reconocido como la cara visible de la empresa, Macarena Núñez, socia gerente, y Juan Ignacio Eulloque, apoderado de la firma.
Pedro Troglio expuso que los acusados le ofrecieron departamentos en pozo con promesas de obras avanzadas, entrega en plazos cercanso y el pago de una renta mensual garantizada, aunque nada de eso fue cumplido.
De acuerdo con la prensa argentina, el primer incidente se dio en marzo de 2024 cuando Alonso adhirió al fideicomiso inmobiliario "ABES Dezzeo" en la ciudad de La Plata, por un apartamento cuyo valor era de más de 64 mil dólares. En ese momento, el edificio se encontraba parcialmente construido y se prometía su entrega en 2025, junto con el pago de una renta mensual mientras durara la obra.
Sin embargo, la construcción avanzó de manera mínima, los pagos se interrumpieron y, con el correr de los meses, la obra quedó completamente parada. De acuerdo con la denuncia, nunca se rindieron cuentas sobre el destino del dinero ni se informó quiénes eran los demás inversores.
La segunda inversión, considerada aún más grave por los denunciantes, fue en el fideicomiso "ABES Lucero", por un departamento valuado en casi 94 mil dólares. En este caso, Lacki habría mostrado imágenes y supuestos avances de obra que luego se comprobaron como falsos.
Uno de los puntos centrales de la denuncia es la forma de pago: gran parte del dinero fue transferido a cuentas en el exterior vinculadas a Lacki, y no a cuentas del fideicomiso, lo que para los denunciantes demuestra que los fondos no fueron aplicados a la obra, sino apropiados de manera personal.
Aprovechando que la pareja se encontraba en el exterior por el trabajo de Troglio como entrenador en el Olimpia, los habría presionado para cerrar la operación de inmediato, bajo el argumento de que se trataba de una oportunidad única y de finalización inminente.
Lo que pide Pedro Troglio y su esposa
Pedro Troglio pidió que se realicen allanamientos en oficinas y domicilios, secuestro de documentación y dispositivos electrónicos, peritajes contables y técnicos sobre el estado real de las obras, además de la inhibición general de bienes y la prohibición de salida del país para los denunciados.
De momento, la causa quedó en manos de la Fiscalía, que deberá determinar si existió una maniobra fraudulenta y cuál fue el destino final de los fondos invertidos.
